Unos de los pasos más delicados en el desarrollo del negocio es realizar una adecuada gestión del riesgo. Normalmente, en los proyectos de generación de Energía Eléctrica pueden aparecer todos o algunos de los siguientes tipos de riesgos: finalización, tecnológicos, suministro de materias primas, económicos y políticos, financieros, cambiarios, clientes, socios, contratistas y subcontratistas, limite de suministro, ambientales, perturbación a la propiedad de terceros, lugar de ejecución del emprendimiento, y de fuerza mayor.
Para ellos IMPSA Energy adoptó un adecuado sistema para la gestión del riesgo llamado "RMP" (Risk Management Process). Es un proceso sistemático que consta de siete pasos:
El RMP está inmerso en un entorno de mejora continua que adapta el proceso a los nuevos requerimientos y necesidades. La gestión de riesgo tiene como motor la realimentación obtenida de las experiencias llevadas a cabo. Se trata de incorporar valor a través del manejo adecuado del riesgo del proyecto. Esto fortalecerá el producto físico, ya que se contará con proyectos que cumplan los objetivos para lo que fueron diseñados, y el producto económico, puesto que las obras se terminarán en plazo y dentro del presupuesto. También el valor simbólico se ve fortalecido al mejorar la calidad de las experiencias que el cliente tiene con la marca.